QUILLACOLLO
Provincia
importante del departamento de Cochabamba, ubicada a 13 Km. de
la ciudad. Durante siglos fue centro de producción artesanal
quechua que se llena de vida y color con sus tradicionales ferias
dominicales. Su principal festividad es la de la Virgen de Urkupiña
(del 14 al 16 de Agosto) como atractivo que atrae al turismo tanto
nacional como internacional.
LA FIESTA DE URKUPIÑA
Esta festividad, sin duda es la más importante
del Departamento, se celebra del 14 al 16 de agosto.
DÍA
14: Se inicia con las primeras horas del día. El tradicional "Dominguero"
(mascota muñeco de la Festividad) muestra su alegría a
los peregrinos, y les brinda la Bienvenida, junto a la misa de
recepción a los peregrinos del Oriente. Al promediar la mañana
comienza la tradicional "Entrada Folklórica". El colorido
y las coreografías de miles y miles de bailarines que se dan cita
para adorar a la virgen, son dignos de admiración a los largo
del recorrido. El día culmina con la noche de víspera, adornada
por majestuosos fuegos artificiales.
DÍA 15: Día de veneración a la Virgen los feligreses
acuden hasta la iglesia para participar de la misa que se inicia
a las 10 de la mañana. Posteriormente la milagrosa Virgen es llevada
en procesión seguida por las Fraternidades folklóricas.
DÍA
16: La jornada comienza muy temprano, al compás del andar de miles
de creyentes que marchan desde la ciudad de Cochabamba (distante
a 13 km.) hasta el Calvario en el cerro de Cota, como un símbolo
de fe y devoción. Ahí se extraen piedras y se adquieren objetos
en miniatura (pequeños automóviles, camiones, casa, teléfonos,
y hasta computadoras, entre otros.) que representan los deseos
materiales de los creyentes, y que según testimonios, la milagrosa
Virgen concede.
DÍA 17: La mayoría de los visitantes retornan
a sus puntos de origen, en un día más íntimo para los quillacolleños,
la imagen de la Virgen es trasladada a los cuatro puntos cardinales
de la población, para luego retornar al templo donde aguardará
el próximo año, otra vez, la llegada de sus miles de devotos que
acudirán a devolver las piedras al cerro de Cota y pedir nuevos
favores.